VALDERREDIBLE
El río Ebro es la corriente principal de Valderredible, que lo atraviesa durante más de 30 kilómetros desde que entra por Bárcena de Ebro hasta que lo abandona formando un largo cañón a la altura de Villaescusa de Ebro. Es el origen morfológico del valle, el canal de penetración de las vías de comunicación antiguas y modernas y seña de identidad del valle. Está presente hasta en el nombre, ya que etimológicamente, el topónimo Valderredible es una evolución de la forma medieval "Val de Ripa Hibre" = Valle del río Ebro. Los dos afluentes más importantes del Ebro son el Mardancho, que desciende desde las tierras de Valdelomar, y el Panero, unión de los caudales del Carrales y el Hijedo que recogen las aguas de los montes del interior y desemboca en la Vega de Ruerrero.
Valderredible posee una extraordinaria calidad paisajística y ambiental a lo
largo y ancho de su bastísima extensión, donde no faltan valiosos ecosistemas
y parajes naturales de interés.
Es constante la aparición de agrupaciones forestales por los montes de todo el
valle, especialmente robles (rebollos, quejigos) por lo general en estado
arbustivo o de mediano desarrollo, aunque en ocasiones con ejemplares de porte
maduro como en las inmediaciones de Villamoñico, Loma Somera, Bustillo del
Monte o Arantiones. Son muy frecuentes también las repoblaciones de pinos
practicadas en los últimos años.
Árboles monumentales los encontramos en Loma Somera, Bustillo del Monte,
Salcedo y Ruijas. Otros puntos de indudable interés los tenemos en la cascada
de "El Tobazo" (cañón de Villaescusa de Ebro) y en el mirador de
Valcabao (se accede desde el pueblo palentino de Pomar de Valdivia) o de Renedo
de Bricia. Más panorámicas obtenemos también desde Salcedo, La Serna, Otero
del Monte, Bustillo del Monte, Loma Somera y en el ascenso al páramo de La Lora
desde Rocamundo.
La economía del municipio gira en torno al sector primario. La agricultura se
practica en todo el valle pero especialmente en la zona valluca, donde se ha
implantado el regadío. Los cultivos más extendidos son los de trigo,
forrajeras y, especialmente patatas, producto bandera del valle famoso por su
alta calidad. En la zona matorriza tiene mayor peso la ganadería vacuna, con
destino cárnico, y en menor medida la caballar y la ovina que encuentra
perfectos pastizales de verano en los montes de la zona. Por lo demás, hay una
pequeña actividad terciaria en la capital, Polientes, donde se concentran los
principales servicios de carácter administrativo (Ayuntamiento, Centro de
Salud, Asistencia Social, Veterinario, Colegio Público Comarcal, Guardia
Civil), comercial (bancos, cajas y tiendas) y establecimientos hosteleros. Otros
núcleos de menor entidad son Ruerrero, Villanueva de la Nía y Villamoñico.
El Marco Natural
Este valle vaciado por el paso constante del Ebro presenta un
relieve disimétrico al Sur el abrupto escalón de la Lora que nos sirve de límite
natural con la meseta castellana el Norte presenta una sucesión de suaves
relives en continuo ascenso. Es en esta zona donde podemos encontrar las manchas
forestales mejor conservadas, y también las más amplias; espléndidos
robledales de roble albar como el del Monte Hijedo, único en Cantabria.
Desde el punto de vista faunístico esta comarca presenta una gran riqueza, corzos, jabalís, tejones, zorros, gatos monteses, etc. son habituales en nuestros paseos. A veces también podemos detectar la presencia inquietante del lobo; incluso no es muy lejana en el tiempo la presencia del oso pardo cantábrico.
En cuanto a las aves es de destacar la abundancia de rapaces, buitre, águila real, perdiceros, ratoneros, aguilucho pálido, cenizo, lagunero, alimoches, etc., son tan sólo un ejemplo de la riqueza oculta de este valle.
Ocio al aire libreRefranes populares de
Valderredible:
-Por San José se tiran las albarcas contra la pared,
que quiere decir que como por San José se acaba el invierno no van ha hacer
falta las albarcas (calzado de madera usado para proteger del agua y la suciedad
los zapatos).
-Dos rosarios y una cena no
barruntan cosa buena, que quiere decir que el rezo de varios rosarios
y una buena cena suelen ser causas de una reciente muerte, o algo parecido.